Los hay que, con una mano, se tocan el culo; algunos se sacan un moco y otros se meten el dedo en la oreja o se sacan un hilo de carne de entre los dientes… mientras que, con la otra, leen el libro prestado de la biblioteca.
Los hay que, con una mano, se tocan el culo; algunos se sacan un moco y otros se meten el dedo en la oreja o se sacan un hilo de carne de entre los dientes… mientras que, con la otra, leen el libro prestado de la biblioteca.